Servicios que Ofrecemos

1

Atención y acompañamiento psicológico, social y jurídico.

2

Atención integral a mujeres en situación de prostitución.

3

Procesos para la Desvinculación del Trabajo Infantil y Explotación Sexual Comercial.

4

Formación con niñas, niños, adolescentes, jóvenes en prevención de la violencia basada en género, abuso sexual y explotación sexual comercial.

5

Formación y acompañamiento a familias y referentes comunitarias/os para la protección de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y mujeres.

6

Brindar información a la población en general para la prevención de la violencia basada en género.

Nuestros Temas Estratégicos

Violencia Basada en Género

Es el daño deliberado de tipo físico o psicológico ejercido contra cualquier persona en razón de su género. Provoca daño a su identidad, integridad, dignidad y seguridad humana. Estos actos se manifiestan en diversos ámbitos de la vida social y política entre los que se encuentran la propia familia, la escuela, la iglesia y el Estado.

Se ejerce contra alguien que se considera que se ha separado del estereotipo que tradicionalmente le corresponde por aprendizaje social; es decir que no cumple el papel o función que socialmente se le ha asignado.

A nivel de la organización implica visibilizar la violencia desde sus diferentes dimensiones como un problema de salud pública, estructural, multicausal y generacional. Basadas en un sistema patriarcal que refuerza las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres en una sociedad que la naturaliza, la tolera y la reproduce.

Explotación Sexual Comercial

La Explotación Sexual Comercial de niñas, niños y adolescentes es una grave violación a los Derechos Humanos, es una forma moderna de esclavitud basada en trato cruel inhumano y degradante como crimen de lesa humanidad, que afecta el desarrollo integral de la niñez y adolescencia, ocasionando daños físicos, psicológicos y morales, atentando contra su dignidad, identidad y autoestima.

Según la ley contra la trata de personas (Ley número 896, publicada en la Gaceta número 38 del 25 de Febrero del año 2015,  artículo 6, inciso 6 define explotación sexual), se entiende por explotación sexual “todo tipo de actividad en que se usa el cuerpo de una persona menor de dieciocho años de edad o con discapacidad, aun así sea con su consentimiento, para sacar ventaja o provecho de carácter sexual, erótico, económico, comercial, de reconocimiento público, publicitario o de cualquier otra índole”.

Las raíces estructurales de la Explotación Sexual Comercial se encuentran en la organización genérica patriarcal de la sociedad que reproduce representaciones sociales y prácticas que naturalizan el ejercicio abusivo de poder de los hombres sobre las mujeres y el uso de la violencia sexual como una forma de controlar el cuerpo y vida de éstas. Ello facilita la práctica, la tolerancia social e impunidad ante la Explotación Sexual Comercial (ESC).

También explica que, mayoritariamente, sean niñas y adolescentes mujeres las víctimas, aunque también los niños y adolescentes hombres lo están viviendo.

La prevalencia del androcentrismo y del adultismo son las bases de la existencia de la explotación sexual comercial (ESC) a través de la cosificación y comercialización del cuerpo de las niñas, niños y adolescentes.

Esto implica que es un problema de dimensiones estructurales y multicausales, es una situación compleja dada la combinación de factores que dan razón de su existencia y que nos obliga a actuar e incidir en distintos y múltiples ámbitos de la realidad social. Para ello se hace necesario analizar la articulación de las razones y dinámicas que le han caracterizado. Erradicarla es una responsabilidad social compartida entre todos y todas, es decir, el estado, la familia y la sociedad.

Para Mary Barreda implica posicionar la explotación sexual comercial y su carácter delictivo, visibilizando al explotador y desculpabilizando a las adolescentes y familias fundamentando su quehacer institucional con investigaciones, estudios, diagnósticos, sondeos y sistematizaciones.

Prostitución

Para la Asociación Mary Barreda, la prostitución es una situación violatoria de derechos, un problema de desigualdad estructural del poder por razones de sexo y edad, en el que las oportunidades privilegian a una parte de la población mientras la mayoría – y entre ella, las mujeres – son el más alto exponente de esa carencia de oportunidades de una sociedad que las violenta en todos los ámbitos de sus vidas.

Describir la situación en cuanto a la Prostitución en Nicaragua no es fácil porque se trata de un fenómeno invisibilizado desde la sociedad, la familia y las mujeres mismas, razón por la cual existen pocos datos sobre esta actividad y la situación que viven las mujeres.

La situación jurídica en Nicaragua es tal que la prostitución de mujeres jóvenes y adultas, aunque no sea legal, es tolerada, aceptada y promovida.

Ejercer la prostitución implica para las mujeres estar expuestas diariamente a la violencia sexual, delincuencia, la drogadicción, el estigma, la discriminación, la marginación social, las dificultades económicas, el chantaje, la presión por parte de los explotadores, las amenazas, entre otros.

Implica para Mary Barreda enfrentarse a un contexto adverso desde el Estado, la iglesia, la sociedad que naturaliza la violencia, invisibiliza al explotador, culpabiliza a las mujeres y a sus familias; además, contar con personal sensibilizado, recursos financieros y posicionar el tema en agenda pública con este enfoque.

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