Fue establecido en 2002 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con el objetivo de visibilizar los riesgos que están expuestos la niñez y adolescencia en situación de Trabajo Infantil que afectan el desarrollo integral, les priva de su Derecho a una vida libre sin violencia y reforzar el compromiso global de proteger los derechos de la infancia.